sábado, 14 de septiembre de 2013

¡Viva México!

Mensaje especial de fiestas patrias de S. E. Mons. Pedro Pablo Elizondo, L. C.
15 de septiembre de 2013

¡Viva México! Ese es nuestro grito. Nos sentimos orgullosos y felices de ser mexicanos y queremos que todo mundo lo sepa. Al conmemorar un año más la Independencia de México nos sentimos contentos y deseosos de celebrar las fiestas patrias y ya estamos pensando dónde y cómo dar el grito con los amigos y familiares. Además del folklore y la gran fiesta mexicana, qué otros sentimientos despierta nuestra fiesta patria. Hemos de ver el pasado con gratitud, vivir el presente con responsabilidad y proyectarnos al futuro con esperanza.

1. Ver el pasado con gratitud

Agradecer a Dios el don de la soberanía nacional es el primer sentimiento que brota del corazón. Comprender nuestra identidad cultural a la luz de los acontecimientos históricos más significativos y de nuestros orígenes fundacionales nos llena de un orgullo no vacío y frívolo sino de un orgullo sano y agradecido. Como creyentes queremos agradecer la presencia de nuestra Señora de Guadalupe en la gesta de Independencia. El cura Hidalgo no solo enarboló su imagen como bandera de los insurgentes sino que la invocó y aclamó en su histórico grito. Cuando gritó ¡Viva México! en aquella madrugada histórica en la puerta de su Iglesia de Dolores también dijo ¡Viva la Virgen de Guadalupe! Y con ella por delante arrancó el movimiento de independencia. Agradecer la participación no solo del cura Hidalgo y del Cura Morelos sino de más de cien curas que se sumaron al movimiento y que murieron por la causa de la libertad para nuestra patria. Agradecer el valor de tantos mexicanos de todos los estratos sociales que lucharon por los ideales de justicia y libertad. Gracias a su heroísmo disfrutamos nosotros de la soberanía nacional.

2. Vivir el presente con responsabilidad

Los héroes de esta historia nos llaman hoy a empeñarnos seriamente en promover la justicia, la libertad en todos los ámbitos, también en el religioso, la educación de la juventud y todos los valores en los que ellos creyeron y soñaron y por los que lucharon y murieron.

3. Proyectarnos al futuro con esperanza

Comprometiéndonos a buscar con nuevo ahínco el progreso y la justicia del pueblo de México sembramos la semilla de un futuro mejor. Nosotros como creyentes no podemos perder la fe y la esperanza en un México Mejor. A pesar de todos los nubarrones que se avizoran en el horizonte sabemos que Cristo y la Virgen Santísima de Guadalupe, no nos pueden fallar, no nos van a abandonar: “No estoy yo aquí que soy tu madre”. Ahora como antes, Santa María de Guadalupe salvará a México. Cristo venció el pecado y la muerte, y la última palabra no la tiene el mal, la violencia, la injusticia o el odio. La última palabra la tiene la gracia y la santidad, la vida y la verdad, la justicia, el amor y la paz del Reino de Nuestro Señor Jesucristo.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Jornada de oración y ayuno por la paz en Siria

Mensaje de S. E. Mons. Pedro Pablo Elizondo, Obispo Prelado de Cancún-Chetumal
Correspondiente al 08 de septiembre de 2013
  
1. El papa Francisco nos llama a rezar por la paz

“He decidido convocar para toda la iglesia el próximo 7 de septiembre, víspera de la Natividad de María, Reina de la Paz, una jornada de ayuno  y oración por la paz en Siria, en Oriente Medio y en el mundo entero”. (Papa Francisco). Nos unimos todos los católicos a la oración del Papa y de toda la Iglesia católica por la paz en Siria.

2. ¿Podemos conseguir la paz con la oración?

La paz es fruto de la fe. El que cree en la bondad profunda y radical del hombre aunque se vuelva su enemigo no le hará la guerra. El que cree que Dios es Padre de todos, siente que todo hombre es su hermano. La paz es fruto de la confianza. Cuando hay confianza no se llega a la confrontación. Solo la desconfianza lleva a la desesperación de las armas.  La paz es fruto de la justicia. Son las injusticias las que encienden una ira tal en el corazón que puede acabar en guerra. La paz es fruto del amor. Un corazón que ama no busca  más que el bien del amado, un corazón que ama jamás hace daño a su prójimo amado. La fe, la confianza, la justicia y el amor, son virtudes y actitudes del corazón. Si queremos la paz debemos transformar los corazones. Dios, mejor que nadie, puede tocar los corazones. Por eso debemos orar por la paz para que Dios toque y cambie esos corazones. Hay corazones tan endurecidos que solo Dios puede tocar y transformar.

3. ¿Qué oraciones y qué ayunos podemos ofrecer?

Rezar el rosario en familia, con los amigos o en comunidad. Rezar una decena del Rosario con los niños. Visitar en Santísimo y pedirle a Jesús por la paz en el mundo. Participar en la Santa Misa y ofrecer la comunión por la paz en Siria. Leer un pasaje del evangelio y compartir la reflexión con amigos o familiares y al final hacer una oración espontánea pidiendo la paz. ¿Cómo hacer ayuno? Tener una o dos comidas de solo pan y agua. Evitar dulces y antojos. Reemplazar las bebidas por agua. Que el Señor nos conceda la paz en Medio Oriente. Que el Señor nos conceda la paz, la seguridad y la armonía en nuestra patria, en nuestra ciudad, en nuestra colonia y en nuestro hogar. Pero sobre todo que el Señor nos conceda la paz en nuestro corazón. Porque es del corazón de donde sale la paz para el mundo entero.

sábado, 10 de agosto de 2013

Por la luz de la fe llegamos a la meta

Mensaje de S. E. Mons. Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, L. C.
Correspondiente al 11 de agosto de 2013

1. La fe es la forma de conocer las realidades que no se ven. El que cree, ve. La fe es la forma de poseer, ya desde ahora, lo que se espera. El que cree tiene paz y alegría en el corazón. La fe es la forma de alcanzar un día lo que anhela hoy nuestro corazón. Así sucedió con nuestros padres en la fe. Por su fe, Abraham, obediente al llamado de Dios, y sin saber a dónde iba, partió hacia la tierra que habría de recibir como herencia. Por su fe, Sara,  aún siendo estéril y a pesar de su avanzada edad, pudo concebir un hijo, porque creyó que Dios habría de ser fiel a su promesa. Por su fe, María acogió las palabras del ángel y concibió y dio a luz a su hijo Jesús. Por su fe, los apóstoles creyeron que Jesús era Hijo de Dios y obedecieron el mandato de ir y predicar el evangelio en todo el mundo conocido. Así se extendió la fe cristiana por el mundo entero.

2. Cuando un joven emprendedor concibe un nuevo proyecto genial de negocio, ¿de qué depende el éxito de ese proyecto? El secreto del éxito está no solo en que el proyecto sea muy bueno, se necesita mucho trabajo, mucha perseverancia para vencer dificultades pero sobre todo mucha fe en el proyecto. Como todavía no se ha realizado, aún no se sabe si funcionará o no. Aún no está seguro el éxito, por eso lo que se necesita es tener mucha fe en él. Así es en las cosas de Dios. Tenemos que tener mucha fe en el cielo, para llegar a conquistarlo. Ese es proyecto de la vida.

3. La fe es una luz que ilumina todo el trayecto del camino de la vida, desde su origen hasta su destino final. Se ha visto que la luz de la razón autónoma no logra iluminar suficientemente el futuro; al final este queda en la obscuridad, y deja al hombre con el miedo de lo desconocido. Cuando falta la luz todo se vuelve confuso, es imposible distinguir el bien del mal. Cuando nos contentamos con pequeñas luces que alumbren el instante fugaz, perdemos la dirección porque nos falta la luz grande que ilumina todo el trayecto hasta la meta final. La característica propia de la luz de la fe es la capacidad de iluminar toda la existencia del hombre.

sábado, 3 de agosto de 2013

Esos sí son ídolos

Mensaje dominical de S. E. Mons. Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, L. C.
04 de agosto de 2013
  
1.- Cuídense de cualquier codicia.
La codicia es una idolatría. Como dice san Pablo: “destruyan, pues, lo que hay de terreno en ustedes: fornicación, impureza, pasión desordenada, malos deseos y codicia, que es una especie de idolatría” (Col. 3,5). La idolatría es poner la confianza y entregar la vida a algo o alguien que no es Dios. Hoy día los falsos ídolos del poder, del tener, del placer y del éxito tienen muchos adoradores. Los grandes centros comerciales parecen templos sagrados atiborrados de adoradores que dan culto fervoroso al ídolo del consumismo. Cada día crece el número de adoradores que roban,  mienten, extorsionan y hasta matan sin escrúpulo y con  una crueldad bárbara por un puñado de dólares. Adoran al becerro de oro todos aquellos que lo ponen por encima de todos los demás valores.  No les importa la amistad ni el matrimonio, ni los hermanos, ni sus hijos, ni su madre con tal de sacar mayor ganancia para ellos mismos. ¡Cuántas familias destruidas por los pleitos de las herencias!

2.- Insensato, esta misma noche vas a morir.
El rico de la parábola, a pesar de ser muy hábil y exitoso en los negocios, no se da cuenta de lo más importante que es la salvación de su alma, la paz de su alma, la felicidad de su alma. Vive preocupado de sus riquezas y se olvida de las necesidades del prójimo. Solo busca su seguridad, su placer, su comodidad y no le importan las necesidades y penurias de su prójimo. Jesús no condena la prosperidad sino el egoísmo y la falta de solidaridad.  Es un necio e insensato porque dedica toda su vida a acumular y a disfrutar de los bienes adquiridos, sin importarle nada la penuria ajena y sin importarle nada el bien de su alma.

3. La vida no depende de las riquezas.
Las riquezas no te hacen feliz automáticamente. ¡Cuántos ricos infelices y desgraciados! Las riquezas son malas compañeras cuando te hacen más egoísta pero son buenas cuando te hacen más generoso. Son malas cuando te hacen más angustiado y neurótico pero son buenas cuando te hacen vivir en paz porque las recibes como don de Dios y las repartes generosamente entre los pobres. Son malas cuando te hacen más ambicioso y codicioso, son buenas cuando logras desprenderte de ellas y no te impiden buscar los bienes del cielo. Las riquezas son malas cuando te hacen más soberbio y déspota con los demás. Son buenas cuando las repartes con sencillez y discreción a manos llenas a los más necesitados y apurados. Son malas cuando te endurecen el corazón, son buenas cuando das hasta que te duela.

sábado, 27 de julio de 2013

El papa Francisco nos sorprende a cada paso

Mensaje de S. E. Mons. Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, L. C.
28 de julio de 2013 

El Papa Francisco está en Brasil en la Jornada Mundial de la Juventud. Lo acompañamos con nuestra oración y nos dejamos sorprender por sus gestos y por sus mensajes. Es el Espíritu Santo quien lo impulsa. Desde el primer traslado nos sorprende la multitud  que se acercaba al auto sencillo del Papa para saludarlo y tocarlo pues él viajaba con la ventanilla abajo impartiendo bendiciones perdido entre la multitud. En su primer mensaje el Papa dijo que los jóvenes son el ventanal por el que entra el futuro en el mundo. Pero al día siguiente nos sorprende diciendo que los ancianos están en la misma situación de exclusión de la sociedad y que no se dejen excluir, que juntos tienen que construir el mundo nuevo.

El miércoles el papa acude al santuario de Aparecida en el cual consagra su Pontificado a la Patrona de Brasil. En su homilía nos invita a no perder la esperanza, a vivir la fe con alegría y dejarse sorprender por el amor de Dios. Para sorpresa de los asistentes, al terminar la celebración el Papa salió al balcón y dijo que volvería a Brasil en 2017 para el aniversario de la Virgen de Aparecida. Por la tarde del miércoles cuando visita el hospital que atiende a las personas con dependencia de las drogas y fármacos declara que la legalización de las drogas no es la solución. Condenó a quienes hacen negocio con estas sustancias que tanto daña a las personas, y les llamó mercaderes de la muerte.

Por la mañana del jueves, Su Santidad acude a la pequeña comunidad de Varguinha, una de las favelas más pobres y peligrosas de Brasil. Caminó por las calles de la comunidad mezclado y confundido entre la gente sonriendo e impartiendo bendiciones.  Luego entró en una casa particular a convivir un rato con la familia y tal vez a tomarse un cafecito o un vaso de agua fresca. Luego explicó en su mensaje que le gustaría tocar la puerta y entrar en todas las casas de Brasil para compartir lo que cada persona tiene en su corazón.

Nos ha sorprendido a todos pero a la vez ha quedado muy claro que el Papa quiere una iglesia de pobres para los pobres, donde los pastores se encuentren entre sus ovejas, así como lo hizo él al confesar a cinco jóvenes como cualquier otro sacerdote. Este domingo es la gran clausura de la Jornada Mundial de la Juventud. Sigamos orando por este gran evento mundial para que todos captemos el sorprendente mensaje del Papa y lo llevemos a la práctica con toda generosidad y audacia.

sábado, 20 de julio de 2013

Martha y María: acción y la contemplación

Mensaje de S. E. Mons. Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, L. C.
Obispo Prelado de Cancún-Chetumal
21 de julio de 2013

1. ¿Qué representan Martha y María?
Martha y María representan las dos dimensiones de la vida cristiana que son: la contemplación y la acción. Martha representa la acción, el trabajo, el servicio, la actividad apostólica, la lucha diaria; y María representa la contemplación, la reflexión, la oración, la escucha de la Palabra de Dios. Martha es la que quiere hacer muchas cosas, está estresada, se afana por atender a Jesús y se olvida de contemplarlo y de escucharlo. María representa la actitud del que quiere aprender, del que está atento a escuchar, del que contemplando a Jesús se enamora de Él.

2. ¿Qué es más importante en la vida cristiana, la acción o la contemplación? ¿La lucha diaria o la oración?

La acción es muy importante porque dice Jesús: “No todo el que dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre” y en el día del juicio nos juzgará por los actos de caridad que hayamos hecho: “Tuve hambre y me diste de comer”. Para Dios son muy importantes nuestras acciones, porque la fe sin obras es una fe muerta. Pero Jesús dice hoy que la contemplación es la mejor parte, porque sin la contemplación caemos en el activismo. Sin la contemplación nuestra acción se vuelve vacía o mal intencionada. Sin la contemplación nos cansamos muy rápido de la acción. Sin la contemplación perdemos el sentido, la pureza y la rectitud de intención de nuestra acción. Sin la contemplación no podemos penetrar en la riqueza del misterio de Jesucristo nuestro Señor. Por eso la contemplación y la acción son dos caras de la misma moneda y las dos son igual de importantes y tenemos que aprender a ser contemplativos en la acción y activos en la contemplación.

3. ¿A qué te llama este evangelio de Martha y María?
¿A quedarte más tiempo en tu visita al Santísimo? ¿A ir una vez a Misa entre semana? ¿A leer y orar la Biblia todos los días? ¿A darte más tiempo para la reflexión y la oración? ¿A apagar la televisión y la radio para escuchar la voz de Dios antes de acostarte?

4. ¿Qué propósito vas a sacar de esta lectura de la Palabra de Dios?
¿A hacer una visita más larga al Santísimo, quedándote al pie del Sagrario mirándolo, escuchándolo y acompañándolo?

sábado, 6 de julio de 2013

La mies es mucha y los obreros pocos

Mensaje de S. E. Mons. Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, L. C.
07  de julio de 2013

Se acaba de ordenar el jueves pasado en el pueblo del Ingenio, un nuevo sacerdote para la Prelatura de Cancún-Chetumal, el presbítero  Juan Gabriel Contreras Hernández. Lo recibimos como don de Dios con gran alegría y profunda gratitud de corazón. Fue impresionante en la ceremonia la larga fila de ofrendas que la gente sencilla ofrecía a Dios y a este nuevo sacerdote. Un signo claro del amor y aprecio que la gente siente por sus sacerdotes, sobre todo los más cercanos y entregados.

En la homilía le decía: Querido hermano Juan Gabriel, Vas a hacer las veces de Cristo, maestro, sacerdote y pastor para salvar a las almas. Vas a ser ungido para los demás. Vas a ser sacerdote no para ti sino para los demás. Vas a ser alguien en la medida en que seas para los demás. No te olvides nunca que tu unción es para los pobres,  para los cautivos, para los enfermos, para los que están tristes y solos. Como dice el Papa Francisco, la unción no es para perfumarnos a nosotros mismos, ni mucho menos para que la guardemos en un frasco, para que se vuelva rancio el aceite.

Hay que salir a repartirlo a manos llenas, hay que salir  a experimentar nuestra unción, su poder maravilloso y su eficacia redentora. Hay que salir a las periferias porque ahí hay mucho sufrimiento, esclavitud del pecado, violencia intrafamiliar, ceguera que desea ver, tristeza que espera un consuelo, soledad, que espera nuestra compañía. Querido hermano Juan Gabriel, no te canses nunca de salir a buscar a la oveja perdida, no te canses nunca de salir a compartir el tesoro de la unción que hoy vas a recibir. No te canses nunca de salir a convivir con tus ovejas y compartir sus penas y dolores, sus alegrías y tristezas, sus angustias y esperanzas. No te canses nunca de ser compasivo y  misericordioso. No te cansases nunca de anunciar a Jesús con alegría.


No nos cansemos de pedir al Señor trabajadores incansables para su mies, porque la mies es mucha y los obreros pocos.